jueves, 26 de mayo de 2011

LIBROS


De pequeña solía bajo las sábanas y con una linterna devorar libros. Sigo leyendo pero sólo de vez en cuando aparece un libro en mi vida que me absorbe y seduce. Siempre me gustó leer.
Desaparecí por unos días. Me embaucó uno de esos libros que pasará a formar parte de mis textos especiales. No sé por qué pero me revelan toda clase de emociones. Una determinada frase hace asomar lágrimas. Un párrafo narrando una situación hace emerger la más sincera de las sonrisas. Una descripción me llena de aromas, sonidos o sabores. Me enseñan datos históricos. Alejan la realidad imbuyéndome en fantasías que necesito para ahuyentar mal sabores. Llenan mi mente de temas que admiro.
Alguien dijo que los textos llegan cuando uno los necesita o los deseo. Soy compradora de libros compulsiva pues mis compras están guiadas por mi corazón e intuición. A veces cuando esos libros caen en mis manos pienso si es casualidad o causalidad.
No sé muy bien por qué me hacen viajar siendo de diferentes estilos. Cuando llegan pasan a formar parte de mis experiencias como aquel que viaja y acumula las fotos de sus vaivenes.
Uno de mis especiales es Iacobus de Matilde Asensi. Novela histórica de aventuras ambientada en la época del final de las cruzadas, cuando la orden del Temple fue disuelta y eliminada. Su personaje principal, Galcerán de Born, monje de una orden militar y médico, regresa a la península para traducir ciertos libros y localizar a un joven que fue abandonado, su hijo. Pronto será llamado por el Papa Juan XXII para investigar las muertes de su antecesor el papa Clemente V la del rey Felipe IV de Francia tras la ejecución del Gran Maestre de la Orden del Temple. Acompañado por el joven novicio García y con la ayuda de una hechicera judía que conocerán en París, Galcerán desentrañará una trama más allá de las muertes del Clemente V y Felipe IV, descubriendo el inmenso poder oculto de la orden del Temple.
Otro de mis especiales es El Señor de las Llanuras de Javier Yanes. El deseo de recuperar el mundo perdido de su niñez lleva a un joven periodista a emprender un viaje tras los pasos de su enigmático abuelo, un escocés aventurero que vivió una tumultuosa historia de amor con la abuela del protagonista y que desapareció misteriosamente en África. La investigación le conduce hasta Kenia, a un lugar mágico poblado de maravillosas historias y de personajes fascinantes. las críticas dijeron de dicha historia: “Aunque no es un best seller, ni una novela de aventuras, ni mucho menos una novela histórica, y aunque no es un thriller, un libro de viajes ni, tampoco, una historia romántica, es al mismo tiempo un poco de todo y mucho de algo distinto. Una historia que conjuga la magia de Memorias de África y la acción de El guardián de la flor de loto”
"El Descubrimiento de las Brujas" ha sido mi última adquisición, un cúmulo de todos los temas que me apasionan. Brujas, vampiros, órdenes militares, la figura y leyenda de Lilith que según el folclore judío fue la primera mujer de la humanidad y la primera mujer de Adán antes de la propia Eva, la noche de las brujas, los libros, el vino, la historia y la mezcla de ficción y realidad. Me ha hechizado y nunca mejor dicho. Pertenece a una trilogía de Deborah Harkness, historiadora americana, es su primer libro de dicha trilogía. Por unos días he vivido con Mateo y Diana, los protagonistas un viaje maravilloso.
Os he mostrado parte de mi corazón con la mención de estas tres narraciones para mi magnificas. Todo lo que es capaz de destapar sentimientos, seducir y transmitir, por criterio propio, es un buen libro.

lunes, 2 de mayo de 2011

MENSAJE EN LA BOTELLA




Todos los días,
en la vorágine de la rutina,
tanto si el viento arrecia,
como si la tempestad amaina,
buscamos el mensaje en la botella
que nos despeje las nubes del alma.
Aquella botella semienterrada en la arena,
antigua, deslucida
que un día fue insólita.
Al quitar el corcho que la adormece
deja escapar el mágico elixir.
Amar para siempre con breves palabras.

miércoles, 30 de marzo de 2011

VIVO





Desnuda en la cala de las ilusiones, tomo el sol, miro el cielo y siento sereno el océano.
Aún desconozco como he llegado hasta aquí, pero he llegado. Hace seis años mi vida era un caos, una tristeza sublime. No podía ni imaginar arribar a esta cala. Aparecí con la maleta hecha jirones pero cubierta de pegatinas de incontables lugares; la ropa descolorida la tiré a la basura; el cepillo de dientes tenía todos sus cabellos desparramados, como los míos.
Tras tirar la ropa me corté el pelo, corto, muy corto. Me quité diez años de un plumazo. Mi segundo pendiente en la oreja izquierda se volvió a ver. Mis ojos advertían un horizonte amplio, un sol inmenso y resplandeciente.
El viaje me despojó, me robó el dinero acuñado. A cambio recibí el viento en mis manos, el canto del gorrión amenizando las horas bajo el álamo, el olor a tierra mojada tras la nube de verano, la dulce acidez de las fresas silvestres y la luna llena y las estrellas acurrucada en la noche.
Que injusto me pareció entonces el caos y la tristeza. No vemos de donde nos puede venir el mayor de los tesoros, aquel que no pesa en el bolsillo, aquel que desfonda el corazón como un viejo baúl.
Aprendí, sigo aprendiendo, volveré a equivocarme, volveré a sentir la tristeza pero sé que sin ella no hay alegría ni cambio, no existe el camino sin la piedra ni el tropiezo.
Y en este devenir infinito por el mundo, disfruto de muchas personas a mi lado, unas siempre estarán o han estado, otras por algún motivo llegaron, y alguna que otra abandonaran o abandonaron mi rumbo. Anhelo las que aún me quedan por conocer. Las personas de mi viaje me mantienen viva.
La tempestad trajo aromas renovados ¿Me sientes? Yo a ti sí, ahora sí puedo hacerlo, recupere la vista, la quinta esencia me va inundando.

viernes, 4 de marzo de 2011

ME PREGUNTAS... QUÉ ES DE MI TIEMPO



Tiempos de cambio, de evolución. Y como todo cambio de incertidumbre y miedo.
Que quieres que te cuente, hoy estoy serena, busco el equilibrio e intento mantener la paz.
Necesito ir adiestrando mi alma, el mañana será para los que subamos a carro del espíritu, no será fácil pero creo que es el futuro, las cosas buenas nunca lo fueron.
La tierra nos demanda una forma de vivir nueva, olvidando el ego.
Amor en todos sus estados, esto nunca fue ni será cómodo.
Y como un adolescente en sus entrañas, cuando se le encoge el estomago y siente mariposas, así estoy, como en una primera cita. Con entusiasmo pues sé que algo bueno se avecina, con miedos y nervios, pues sé que nunca será sencillo.
Intento meditar, sentir y percibir el viento en mi rostro y en mi corazón como nunca lo he sentido.
Estoy enamorada del mundo, de mi día a día, de mis hijos, de mis seres queridos, de mis amigos. Soy feliz pues descubrí la sonrisa en el vuelo de una mariposa blanca, o en el brillo del sol en mi ventana o en el calor del hogar en la gélidas noches de invierno con los que viven a mi lado.
Doy gracias a Dios por el pan de cada día, por mis inagotables intentos de olvidar agravios y ver lo bello en los sufridos cambios.
Que tiempos estos tiempos...!!!
Este es mi tiempo, vivo como el pajarillo que no le falta el mendrugo de pan pues Dios se le proporciona cada día, como la hoja mecida por el viento, no conozco el futuro ni lo intento, sólo inhalo fuertemente el aire y siento como llena mis pulmones, corro como la mujer salvaje por el bosque de mis sueños.

martes, 22 de febrero de 2011

REFLEXIONES.




Todos tenemos virtudes y defectos, pero tanto las virtudes como los defectos pueden ser llevaderos o insoportables.
A lo largo de nuestra existencia pasan muchos seres por nuestro lado, unos nos acompañan para siempre, otros por un tiempo y otros se marcha casi en el mismo instante de haber llegado. Estos seres se les puede ver venir a primera vista o se les tarda en conocer, también están los que nunca terminas de entender, o aquellos que jamás hubieras pensado en sus enrevesadas actitudes. Otra alternativa es aquellos que me van descubriendo, les gusto y me acepta o salen despavoridos, yo tampoco soy un ángel.
Lo cierto es que cuando llevas un tiempo con alguien al lado, ya sea amistad, familiar o compañero vas distinguiendo pinceladas de su personalidad. Esas pinceladas, como a mí me está pasando, te sorprenden, te dejan fuera de lugar e incluso te pueden llegar a decepcionar.
Llega un instante que el desencanto es intragable y a mi edad, no tengo tiempo ni para justificaciones ni mentiras. Me sobran los embrollos; quiero sencillez y simplicidad, aunque a muchos les parezca aburrida mi existencia. Subrayo que considero y lucho por mis amigos, aceptándoles tal como son. Pero no es la primera vez que alguien a quien creo amigo me utiliza y me falta al respeto, dejando al descubierto su falsa amistad. Entonces soy como la guillotina, corto por lo sano y sigo luchando por los amigos que verdaderamente lo son, con una simple sonrisa, un oír y compartir o si hay que intercambiar mil perdones.
Hoy busco transparencia en las actitudes humanas, en la amistad; me superan los que se encuevan y jamás sabes por dónde van a salir; o aquellos que embrollan, lían, maquillan situaciones en su propio beneficio, dicho sea de paso y lo hacen hasta sin darse cuenta, pues es su forma de sobrevivir.
No, señores, no, dejémonos de mentiras y retoques, soy como soy, quien le guste aquí estoy y a quien no, pues que sea feliz y otra historia. Como ya les dije, no tengo edad para chiquilladas.
Me gusta que el sol haga resplandecer las sábanas blancas.

miércoles, 9 de febrero de 2011

MANOS.




Dos manos que pueden ser cien, extiendas o des.
Dos manos que una horca son, si aprietas mi cuello, si ahogas mi voz.
Manos, quiero ver lo que cuentan, sin maquillar alegación.
Me gustan las que la tierra labran, riegan la flor.
Me atraen las que los llantos limpian con pañuelos de color.
Y también las que escriben mensajes desde el corazón.
Manos arrugadas por la vida y la pasión.
Honestas que no delatan, la justicia tienen por razón,
Manos que se dejan llevar por su intuición.
Que ayudan al que carece de fuerza en la batalla del dolor.
Manos con sangre, lloran las infamias y la aversión.
Con cicatrices del esfuerzo por caminar cuando los pies extintos son.
Manos que rozan mi pelo y me confieren su olor.
Manos que dan la mano para llegar al sol.
Aborrezco las que golpean o aprisionan.
Que se alejen las que la vida despojan sin aflicción.
Manos que engañan, no las quiero, no.
Si las escondes para mentir y ocultar la traición,
Algún día unos grilletes asfixiaran su expresión.
Aunque no hay mayor inquisidor que la conciencia del mismo yo.
Mis manos pequeñas, con indicios del pasado que el tiempo no borró
Les gustan las palabras y el teclado del ordenador
Les gusta acariciar las pequeñas manos de la Estela de mi canción.
Aprietan fuerte las de los amigos que bailan con mi son.
Y a Mario, de vez en cuando, le recriminan su novata obstinación.
Me agradan, viven satisfechas, sin rencor
Luchan, porque al menos mi entorno, sea un poco mejor.

19-2-2009

martes, 8 de febrero de 2011

LA LLUVIA DE LA VIDA




La lluvia sobre mi tejado,
destierra sed, pasado.
Resbalan las gotas, como las lágrimas
para definitivamente morir,
no en vano.
Tierra y alma depuradas,
fresca fragancia,
hierba mojada,
brotes de una nueva Ilusión.
Ya no soy
evolucione, liberé cadenas,
no me justifico
con nada ni nadie
haré lo que me satisfaga,
lo que serene mi inquietud.
Deleitaré cada instante con el alma.
Si me apetece contemplar la lluvia,
disfrutar del instante,
sonreír al cielo
Y en el sillón dormida
Soñaré.
Un sol inmenso.

Hace, mas o menos dos año, compuse esta poesía. Aún no estaba curada como hoy, pero comenzaba a limpiar mi alma.
Espero que os guste

martes, 1 de febrero de 2011

AMOR





Tú me dices que el amor no existe,
Pero aun siendo ínfima su existencia
Es y será infinita.
Pues yo le sueño
Y sé que tú
En la profundidad de tus entrañas
También le anhelas.
Quieres serenar tu espíritu
Con su presencia.
Y yo, feliz por haber gozado de sus revelaciones,
Quiero que tú compartas,
Que des y recibas
Su aliento en tu oído
Susurrando caricias
Ardiente candela.
Mira con los ojos del alma
Siente el crepitar de la llama
Cuando tu mano roza mi espalda.

viernes, 14 de enero de 2011

Y LA RUEDA RESBALÓ SUAVEMENTE SOBRE LA HIERBA




Él le dijo:
“Y la rueda resbaló suavemente sobre la hierba
Y llegaste a mis brazos”
Y al pisar y tumbar aquellas briznas,
un fresco aroma se desprendía.
Ella inhaló con fuerza
para que penetrara en sus entrañas.

Siempre termina por allí, tras la tormenta
en aquel lugar rinde cuentas de sus derrotas y victorias,
el último rincón donde se despidieron.
Inhalar aquellos vencidos pastos
la trasladaba a otros instantes
o sencillamente calmaba el desasosiego,
liberando la tristeza y el hastío.

Hoy era diferente,
veía el verde prado, al que pertenecía la hierba,
oyó el sonido del viento acariciando su rostro,
vislumbró el cálido reflejo del sol.
Hoy, decidió sonreír
A pesar de sus esfuerzos para continuar rodando,
abandonar el mundo con carcajadas.

Ya en el borde del abismo,
sintió como el aire obstruía sus pulmones.
Saltó, dio el paso definitivo al precipicio,
tenía que continuar sin desviar sus huellas,
sin mirar atrás.
Y volando cayó en sus brazos,
volvieron a verse en el mismo rincón
donde su último beso, su póstumo halo.

jueves, 13 de enero de 2011

SENSUAL




Ojos,
El océano en la roca estallar
Sutil
Si no deja de rozar
Delicado
La respiración en el alma palpar
Dulce
La lengua en el cuello deslizar
Aroma
Del deseo al jadear
Veo, toco, saboreo, oigo, huelo
Sexto sentido
Desde el espíritu penetro
Sensualidad.