domingo, 25 de marzo de 2012

CONVULSIÓN


La flor rendida a tus pies se halla
Del color de la pasión sus hojas.
El aroma del deseo impregna el viento
Entrelazando las ramas del cerezo.
Y tú, mi admirado Samurái
De porte seguro y manos ardientes
Susurras al oído delicados mensajes.
El sol abrasa los espíritus de los que amarán
Fuera de tiempo y espacio.
La semilla será derramada sobre el arroyo
Que portará el fruto del deseo.
Entre tus brazos recogerás
El loto que vencido aferras.
Desojarás sus pétalos encrespando la sed.
Y solo desnudando tu katana
Sosegarás la revolución que embiste y acomete.
Serenas, las aguas volverán a su cauce
Seguirá susurrando el viento.
Y los gritos turbulentos
Darán paso al sueño infinito
Mientras enredadas siguen las ramas.
Silencio, silencio.
Convulsión en las almas.