
No volverás a saber de mí,
ni un atisbo de mis palabras
te abrirán la puerta.
Muchas veces lo he intentado
y sólo tus desaires recibí.
Sientes indiferencia,
a tu estirpe y a mí desprecias,
tu apatía es tal
que exangüe es tu presencia.
Solo deseo olvidar
que seas un nublado ante un sol radiante,
pasa rápido ante el astro rey
como una nube, sin apenas insinuarte.
Ya no haces daño,
pero la decepción duele
en la cara de tus hijos,
algún día su sonrisa reclamarás
y sólo tendrás olvido.
Vive tu vida que yo
gracias a ti una nueva tengo
repleta de pasión y alegría,
ilusión y encuentros.
Vive tu vida que yo
la que tuve contigo ha muerto,
Una revolución de viento fresco
anega mi alma,
con perdón y sin remordimiento.
No hay mayor liberación
Que tener la conciencia en paz
Haber perdonado los agravios
Y agradecer la nueva oportunidad.