domingo, 3 de octubre de 2010

A MIS CUARENTA Y TANTOS




Yo no quiero amar, pues amé y me amaron.
Engañé y me engañaron.

Solo quiero tu amistad en las noches de verano.
El rojo de las hojas en otoño en unos labios.
El calor del fuego en el invierno de tu regazo.
Y una humilde florecilla paseando por el campo,
en la primavera de mis años.

Dicen que soy demasiado vieja para ser joven
pero chiquilla me he tornado.
Dicen que soy demasiado joven para ser vieja,
pero lo aprendido mi ignorancia va mermando.

Y madura mis decisiones, y quiero pero no amo.
Soy el amanecer del día, el lecho después del trabajo.
El silencio de las olas.
La luz de la luna.
El viento entre las ramas del árbol.