lunes, 12 de abril de 2010

CIAO




Aquí, bajo los rayos del sol, en una tarde de domingo de abril, necesito hacer hablar a mi corazón sobre el papel, guiadas las palabras por la mano que sujeta el bolígrafo. No sé muy bien como me siento, este último mes, me ausenté, me refugié en la cueva que todos, de vez en cuando, utilizamos para alejarnos, ante tal avalancha de novedades y circunstancias que me han bombardeado, a mí y a los míos.
Ante tales incursiones que me han desequilibrado un poco, he decidido retirarme de todo lo que me resta paz. Como hoy bien me dijo alguien acepta lo que ha pasado, lo que ya no volverá a ser, lo que realmente es aunque jamás hubiera pensado que era así; acepta y comienza a vivir tu nueva vida, sin ataduras del pasado, libre como nunca lo fuiste.
No te preocupes del futuro, pues será lo que tenga que ser, y vive hoy como si fuera el último de tu existencia, vive y respira; siente como el aire inunda tus pulmones, como el sol calienta tu alma y deja volar los retazos del pasado que te atraparon y te impedían avanzar; guarda los momentos felices y ya está.
“Adiós” y espero que este sea el último y el prime “Hola” a mi nueva y maravillosa vida en la que tiene cabida muchos de los de antes y debutaron muchos de los de ahora.