viernes, 10 de septiembre de 2010

LA ROJA



Desde la Alhambra, la roja, el sol baña mi piel
y en un delirio del pasado sus ojos me han hecho ver
las sonrisas de la sultana en el Patio del Cipres
rodeada de las fuentes y cascadas
agua, verde, azahar y vergel.

En la Alcazaba rumores de lanzas y los lloros de Boabdil
abandonando el paraiso donde su alma murio.
Suspira moro, suspira
Debiste dejar tu cuerpo antes de ceder a tal abandono vil.

Los leones de las fuente recordando a Juda y Leví
dejan huella de Nagrela que quiso
ser más que el visir.

El Generalife de los Nazaries, jardines para retiro y descanso
de los Reyes Musulmanes allí quisiera dormir,
sentir el gelido viento de Sierra Nevada
alejando todos los males del actual vivir.

Ay Alhambra de Granada has robado mi sentir,
cautivas a todos lo que a tus puertas llaman
de todos los siglos y los que quedan por venir.
Y así seguiré contandoos
mientras que esté por aquí.